miércoles, 24 de abril de 2013

Como izar el spinnaker

La Escuela Nautica Fix y La izada perfecta

Una maniobra relativamente sencilla como la de izar un spinnaker puede resultar un estrepitoso fracaso si no
sigue una rutina cronométrica sin saltear ningún paso. La izada perfecta produce un rédito de dos posiciones
en una regata competitiva o la lamentable pérdida de un minuto en tiempo corregido si algo se complica. Hay ciertos puntos clave que marcan el destino de la izada, poner un poco de atención en ellos es fundamental
para lograr el objetivo. Los veleros, aquellos dedicados a la confección de velas, brindaron una enorme ayuda cuando pusieron cintas de color rojo y verde en cada una de las caídas de la vela dejando el blanco para el pie o la base del spi. Eso fue una gran idea que permitía, a un observador atento, descubrir el peligro antes que las cámaras de los fotógrafos apuntaran a nuestro barco. Pero eso sólo no ayuda y parte de un mensaje que hay que respetar: orden en secuencia.
Aquí van diez mandamientos para que la izada no se transforme en el ingreso al averno.
Con estos pocos cuidados desaparecerán gritos, juramentos, maleficios e insultos. Amén.
Los diez mandamientos de las Tablas de Neptuno para izar spi:
1) Recorra el spi. Lo cual significa pasar la mano asegurando la continuidad irrestricta del labio de la vela
como una forma de asegurarse que no existan vueltas de la tela sobre si misma que presagien la formación
de un ocho. La maniobra debe hacerse en al menos dos lados de la vela como una forma de asegurar la falta de trenzado del conjunto. Los más detallistas montan o recorren las dos caídas conjuntamente y arman un gran bollo que luego meterán en la bolsa del spí.
2) La vela quedará en su bolsa con los tres puños hacia arriba, preferentemente atados a un chicote, que
impida su libre movimiento en el laboreo de la bolsa de aquí para allá y a la cubierta.
3) A la hora de llevarla a cubierta el Number One se encargará de enganchar su retenida o mosquetones en
alguna parte del guardamancebo, los candeleros o la cubierta como una forma de preservar su integridad y
evitar el ahogo cuando la driza trata de sacar el spi de ella.
4) Su ubicación en cubierta es altamente conflictiva cuando no se encuentra bien por delante del palo, alejada de los obenques y lo más cercana a la borda posible.
5) Como complemento necesario a una izada normal, el tangón estará colocado en el palo a la altura que las
condiciones de viento indiquen, más abajo con poca brisa, más arriba con más viento; la escota boba de la
vela de proa montará por encima del tangón y por delante o por encima del punto de arraigo del amantillo, el cual tendrá una marca a la salida del stopper que muestra cuando la percha está en posición horizontal; la
braza estará pasada por el ojo externo del tangón y por delante del estay de proa y el contra-amantillo hecho firme, aunque con cierta holgura como para permitir al extremo del tangón correr hacia popa un medio metro o más.
6) A la voz de preparar la maniobra para izado se destapará la bolsa del spi y liberados los puños se unirán a escota, braza (en la vía más directa posible) y driza, con esta última se ha tomado la precaución de orar una palabras mirando al cielo para comprobar el correcto routing de la misma y la inexistencia de vueltas en torno al estay o pasajes por detrás de la cruceta.
7) A la voz de ¡ahura! o cualquier otra forma extranjerizante que use el mandamás, desde el cockpit
comenzarán a cazar la braza hasta ver aparecer el puño del spi como mínimo, de este lado del estay, y como máximo hasta un punto antes del adecuado para navegar la pierna de empopada, dependiendo de la
intensidad del viento, y la clavarán en lugar oportuno o pasarán a un molinete dependiendo de la magnitud del barco.
8) Al mismo tiempo el Number One izará con brazadas rápidas y sucesivas de cada lado (quiere decir que no hay que usar ambos brazos a tirones sino izar corrido) y sin parar de modo tal que el débil trapo que pesa menos que una sábana de dos plazas mojada llegue a tope lo más rápidamente posible, momento en que avisará “Tope”.
9) Ese será el instante en el cual el escotero de spi está habilitado para operar la escota que debe ser dejada
tan como se encuentra, sin cazar, hasta ese momento.
10) De acuerdo a la angulación con que se reciba el viento será necesario reajustar el grado de apertura del
tangón, su altura y acompañar con el contra-amantillo. Al mismo tiempo se ha ordenado la arriada de la vela
de proa y el Number One se dedica a bajar y aferrar el paño, acto seguido manda la bolsa del spi a la cabina.
Si después de un par de prácticas de esta secuencia no obtiene los resultados esperados le queda la
alternativa de seguir insistiendo en la maniobra, reemplazar tripulantes y de última, inscribirse en la categoría
sin spinnaker.

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